Un análisis del consultor Eduardo D’Alessio, presidente de D’Alessio IROL, revela que la sociedad argentina culminó 2025 con una disposición condicional hacia las medidas de austeridad, aunque concentra sus esperanzas en que 2026 marque el punto de inflexión hacia la recuperación económica. Estas declaraciones fueron formuladas durante una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Los datos del Monitor de Humor Social y Político D’Alessio IROL / Berensztein indican que el 57% de los consultados percibe que la situación económica empeoró respecto al año anterior, mientras que un 41% considera que mejoró. Las proyecciones para el futuro próximo también presentan una división: el 46% anticipa una mejora en la economía dentro de un año, contrapuesto a un 50% que prevé un deterioro.
Según D’Alessio, el resultado de los últimos comicios no constituyó un aval completo a la administración actual, sino más bien una pausa expectante, sustentada fundamentalmente por la reducción del ritmo inflacionario. “Ahora falta la reactivación y el crecimiento económico, esa es la asignatura pendiente”, afirmó el especialista.
El estudio confirma una marcada división política en las percepciones: el 85% de quienes votaron por La Libertad Avanza conserva una visión optimista, en contraste con el 95% de los electores de Fuerza Patria, quienes juzgan negativamente la coyuntura económica. Esta brecha, lejos de cerrarse, continúa definiendo los puntos de vista.
En lo que respecta a la valoración de la gestión, el gobierno de Javier Milei sostiene niveles de apoyo estables, aunque en rangos desfavorables: un 53% de evaluación negativa frente a un 46% positiva. D’Alessio describió este equilibrio como frágil y dependiente de que la economía logre traducirse en un beneficio tangible para los ciudadanos durante el transcurso de 2026.
El consultor destacó además un cambio en la agenda de prioridades ciudadanas: la inseguridad ha desplazado a la inflación como la principal preocupación social. El Monitor corrobora que este problema se mantiene en índices elevados.
La encuesta detalla que el 66% de la población señala a la inseguridad como su mayor inquietud, un porcentaje que se ha mantenido prácticamente inalterado en el último año. Esta cifra adquiere mayor relevancia al compararla con la preocupación por la inflación, que cayó del 92% al 48% en los últimos dos años.
“El problema de la inseguridad casi no se movió, y por eso pasó a ser el tema número uno”, explicó D’Alessio. El listado de preocupaciones se completa con la incertidumbre por la situación económica (60%) y la ausencia de propuestas para generar crecimiento (54%).
La segmentación según preferencia electoral deja al descubierto diferencias notorias: entre los votantes de La Libertad Avanza, la preocupación por la inseguridad llega al 81%, mientras que entre los simpatizantes de Fuerza Patria predominan los temas económicos, con un 93% inquieto por los ajustes gubernamentales y un 86% por la incertidumbre económica.
Aunque existe una percepción de mayor orden en ciertos espacios públicos, particularmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires, D’Alessio aclaró que no se registra una sensación generalizada de mejora en materia de seguridad, ni en la Ciudad ni en la Provincia de Buenos Aires.
Para D’Alessio, a pesar del malestar económico y social, la estabilidad política del oficialismo se explica por la carencia de una oposición unificada. El Monitor describe un panorama de alta polarización y liderazgos que no logran avanzar.
De acuerdo con el informe, ninguno de los dirigentes políticos evaluados consigue un balance neto positivo en su imagen. En este contexto, Patricia Bullrich encabeza el ranking con un 44% de imagen favorable, seguida por Javier Milei (42%) y Diego Santilli (41%).
En el espacio opositor, Axel Kicillof se mantiene como la figura mejor posicionada, con un 35% de aceptación, pese a haber registrado un retroceso y mantener un 62% de rechazo. Cristina Kirchner, por su parte, permanece estancada con un 29% de imagen positiva y un 65% negativa, sin evidencias de poder ampliar su base de apoyo.
D’Alessio enfatizó que la evaluación de la gestión está profundamente influenciada por la identificación partidaria: alcanza un 93% de aprobación entre los votantes de La Libertad Avanza, mientras que es rechazada por el 98% de los votantes de Fuerza Patria. Los electores de Provincias Unidas muestran una división interna aún más pronunciada.
A este cuadro se suma un fenómeno de desinterés y desconfianza hacia la política, reflejado en los bajos niveles de participación electoral. “Ese descrédito generalizado termina favoreciendo al oficialismo mientras no aparezca una alternativa opositora competitiva”, concluyó el analista.
Contexto histórico: El análisis del humor social en Argentina a fines de 2025 se enmarca en un período de profundas transformaciones económicas iniciadas a finales de 2023, con la asunción de un gobierno que implementó un severo programa de ajuste fiscal y reformas estructurales. Este proceso buscó corregir desequilibrios macroeconómicos históricos, como la inflación crónica y el déficit fiscal, heredados de décadas de ciclos de crisis y recuperaciones frágiles. La persistente 'grieta' política, una división sociocultural que polariza al país desde principios del siglo XXI, continúa siendo un factor determinante en la percepción de la realidad y en la evaluación de cualquier gestión de gobierno.
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