La planta de Ganadera El Porvenir en Apóstoles cesó definitivamente sus actividades, una decisión que afecta a cien familias de trabajadores de la zona. Este viernes, los empleados, junto a representantes de la Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) y otros gremios, participarán de una audiencia en el Ministerio de Trabajo de Misiones para abordar la falta de pago de haberes y la liquidación de los despidos.
El conflicto se intensificó en las últimas semanas. Tras paralizar la producción y cerrar las instalaciones, la empresa presentó una propuesta para abonar solo el 50% de las indemnizaciones en tres cuotas. Los sindicatos rechazaron la oferta y exigen el pago del 100%, argumentando que la firma no formalizó un procedimiento preventivo de crisis.
Para comprender la situación actual, es necesario remontarse a fines de 2019, cuando el establecimiento pasó de la firma Demetrio Raini (vinculada al grupo Rosamonte) a manos de Ganadera El Porvenir, con Diego Carmona a cargo de la gestión.
En ese momento, con la mediación del Ministerio de Trabajo y los gremios del sector, como el Sindicato de la Carne y UATRE, se realizó el traspaso del personal. Los empleados aceptaron un acuerdo de compensación en cinco cuotas y pasaron a la nueva administración bajo un esquema de retención horaria de 79 horas quincenales, con la promesa formal de regularizar la jornada laboral de ocho horas y los haberes en un plazo de tres meses.
Sin embargo, los compromisos de la empresa no se sostuvieron. A mediados de 2020, las jornadas de faena se extendieron entre 10 y 12 horas diarias para cubrir la demanda de producción, pero la liquidación de los sueldos continuó fija sobre la base del piso quincenal, dejando los ingresos por debajo de la canasta básica.
En junio de 2020, la falta de pago de las quincenas y del medio aguinaldo provocó la primera medida de fuerza dentro del establecimiento de Apóstoles.
Aldo Paniagua, trabajador administrativo del frigorífico, dialogó con PRIMERA EDICIÓN y detalló los momentos difíciles que enfrentaron los operarios tras los primeros incumplimientos de la patronal.
“En junio de 2020 pararon porque no habían cobrado la quincena ni el aguinaldo. El gerente de ese momento quiso suspender a siete trabajadores y hubo discusiones porque lo único que exigían era cobrar sus sueldos. Tras esa medida pagaron la quincena ese mismo día, pero después quisieron aplicar sanciones disciplinarias de siete días, las cuales fueron rechazadas tanto por el personal como por el Ministerio de Trabajo y el gremio de la carne”, explicó.
Posteriormente, las gestiones de los delegados y del gremio de la carne lograron la incorporación de un plus de 13 horas sobre las 79 quincenales para sostener las labores de faena. No obstante, los operarios denunciaron medidas de presión interna y constantes atrasos en el cronograma de cobro. “Apareció un reglamento interno que la empresa pretendía hacer firmar, pero no tenía validez porque jamás fue presentado ni homologado por el gremio. Había una clara persecución laboral mientras los pagos seguían fuera de término. Quienes debían cobrar el día 5 terminaban percibiendo sus haberes entre el 10 y el 20, y los quincenales pasaban del día 20 al 27 sin certezas”, remarcó.
Con los cambios de gerencia, el nivel de faena comenzó a caer rápidamente. Las deudas salariales llegaron a acumular atrasos de hasta 56 días para el pago de una sola quincena, mientras las autoridades directivas justificaban las demoras vinculando el envío de fondos a subsidios provinciales.
La situación llegó a su límite con el cierre total del frigorífico y el cese de las operaciones, una decisión que impacta fuertemente en la economía local y en la estabilidad de familias en Apóstoles, Azara, San José y Concepción de la Sierra.
Al vencerse el plazo de la conciliación obligatoria, la patronal formalizó una propuesta que contempla el pago de la mitad de las indemnizaciones, repartido en tres tramos.
“En las reuniones anteriores nos transmitieron que la intención era indemnizar a todo el personal del frigorífico y ofertaron pagar el 50% en tres cuotas. Los tres gremios rechazamos rotundamente esa propuesta en el Ministerio de Trabajo porque la empresa jamás presentó un procedimiento de crisis que busque justificar un recorte. Los trabajadores exigen el cobro del 100% de las indemnizaciones y de todos los salarios que nos deben”, ratificó.
Contexto: La industria frigorífica en Misiones ha enfrentado recurrentemente crisis por caídas de demanda y problemas financieros, lo que ha llevado al cierre de plantas y conflictos laborales en las últimas décadas.
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