En un contexto de divisiones ideológicas y debates dogmáticos, la crisis ambiental que amenaza la biodiversidad del Nordeste argentino reunió en una misma mesa a representantes de las principales tradiciones de fe. Bajo la premisa de que la devastación de la naturaleza responde a un quiebre espiritual del ser humano, se llevó a cabo el Segundo Encuentro Interreligioso de Comunidades de Fe en el Bosque Atlántico.
El encuentro se realizó en el salón parroquial de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP) en Posadas y contó con la participación de referentes del catolicismo, el protestantismo, el islam, el budismo, colectivos afroumbandistas, la colectividad israelita y representantes del pueblo mbya guaraní, además del acompañamiento técnico del Ministerio del Agro de la Provincia.
La iniciativa fue impulsada por la Pastoral de Cuidado de la Creación de la IERP y la Fundación Hora de Obrar, en el marco de la Red Trinacional de Restauración del Bosque Atlántico.
El debate no se limitó al plano técnico o científico. "El modelo de desarrollo actual distanció a las personas de la tierra, desencadenando un conflicto que se manifiesta en el calentamiento global y la pérdida acelerada de ecosistemas", coincidieron los principales oradores.
Sostuvieron que "el cambio climático no es producto solo de factores químicos o de razones económicas o sociales, sino que tiene profundas causas espirituales".
Las cifras presentadas generaron preocupación entre los religiosos. Según los datos expuestos por el equipo técnico, al Bosque Atlántico del Alto Paraná le queda apenas entre un 7 y 8% de su cobertura vegetal original, habiendo perdido un 52% de su biodiversidad.
"Un yaguareté necesita 5.000 hectáreas para poder sobrevivir, siendo un indicador clave de la salud de toda la cadena trófica. Si desaparecen las grandes especies, el ecosistema colapsa", explicaron.
Uno de los momentos de mayor reflexión se dio al analizar el impacto político y geográfico de las iglesias y templos en el mundo. Se remarcó que "el 85% de la población mundial profesa alguna religión y que las instituciones religiosas administran de forma directa el 8% de la superficie terrestre. Ante esto, cabe preguntarse cómo puede ser que, en un mundo tan profundamente creyente, estemos destruyendo la casa común", plantearon las comunidades.
En ese marco, la siembra de especies nativas fue catalogada como un acto de resistencia cultural frente a la inmediatez del sistema económico. "El árbol aparece como un símbolo contracultural porque se planta para generar condiciones de vida para el mañana, para las generaciones que vendrán. En un mundo gobernado por el consumo inmediato, plantar un árbol es una locura poética que representa el sentido más profundo de la fe", señalaron.
Como acción inmediata acordaron realizar una intervención ambiental conjunta de carácter público el próximo 7 de diciembre, en coincidencia con el Día del Diálogo Interreligioso en Misiones.
La actividad consistirá en la limpieza, saneamiento y arborización de una cuenca hídrica de la ciudad de Posadas, en articulación directa entre los feligreses de los distintos credos, comisiones vecinales, la Subsecretaría de Culto, el Ministerio del Agro y el área de Obras Públicas del municipio capitalino.
Romario Dohman, coordinador de iniciativas ambientales de la Fundación Hora de Obrar, señaló que "como resultado y balance de este encuentro, me voy muy entusiasmado por todas las acciones que realizan las diferentes espiritualidades y religiones. Esto es algo que ya pudimos apreciar en el primer encuentro y que en este segundo se vio plenamente reforzado".
Agregó que "resulta muy inspirador ver cómo se abordan iniciativas diversas, desde lo teológico y lo pastoral hasta acciones concretas en el territorio, como las jornadas de limpieza en bordes de arroyos, la plantación de árboles o la promoción de la alimentación saludable. El cuidado de nuestro planeta es un eje transversal que nos une a todos".
También expresó que "en un mundo sumido en crisis y enfrentado por guerras, muchas de ellas trágicamente vinculadas a la religión, aquí estamos en misión en la 'Tierra sin mal'. Así, me siento profundamente agradecido de poder compartir estos espacios de comunión".
Contexto: El Bosque Atlántico del Alto Paraná es una de las ecorregiones más amenazadas del mundo. La Red Trinacional de Restauración del Bosque Atlántico, integrada por organizaciones de Argentina, Brasil y Paraguay, trabaja desde hace años en la recuperación de este ecosistema. En tanto, el Día del Diálogo Interreligioso en Misiones se conmemora cada 7 de diciembre, fecha que coincide con el encuentro de distintas tradiciones espirituales para promover la convivencia y el cuidado de la casa común.
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