El costo de criar a un hijo en Argentina volvió a incrementarse por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC) durante agosto. De acuerdo con la última actualización del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), una familia necesitó entre $557.303 y $713.070 mensuales, según la edad del niño, para afrontar los gastos vinculados a su crianza.
Esta diferencia con la evolución general de los precios genera una presión adicional sobre los hogares con niños. Mientras el IPC registró un aumento del 1,7% en agosto, las distintas franjas de la canasta de crianza mostraron incrementos mensuales de entre 2,1% y 2,3%.
En julio, criar a un hijo requería entre $545.683 y $697.268 por mes. La nueva medición indica que, solo un mes después, todas las categorías volvieron a encarecerse y el tramo de mayor costo superó por primera vez los $700.000.
Para los menores de un año, la canasta pasó de $545.683 en julio a $557.303 en agosto, un incremento cercano al 2,1%. En el caso de los chicos de 1 a 3 años, avanzó de $649.935 a $663.900, mientras que para los de 4 y 5 años subió de $554.646 a $567.243.
El mayor desembolso continúa concentrándose entre los 6 y 12 años. Para ese grupo, el costo mensual pasó de $697.268 a $713.070, alrededor de 2,3% más que en julio. En términos absolutos, una familia necesitó casi $16.000 adicionales en apenas un mes para cubrir esa canasta.
A diferencia de otros indicadores, la canasta de crianza no calcula únicamente cuánto cuesta alimentar, vestir, transportar, educar o atender la salud de un niño. El INDEC incorpora además el valor económico del tiempo necesario para su cuidado, un componente que tiene especial peso durante los primeros años de vida.
Esa metodología permite dimensionar una parte del trabajo de crianza que habitualmente no aparece reflejada como un gasto directo del hogar, aunque demanda tiempo y condiciona la disponibilidad laboral de quienes tienen a cargo a los niños.
En julio, por ejemplo, el componente de cuidados superaba ampliamente al de bienes y servicios entre los menores de un año y los chicos de 1 a 3 años. A medida que aumenta la edad, esa relación comienza a modificarse: entre los 6 y 12 años, los gastos directos pasan a tener un peso mayor que el tiempo de cuidado valorizado.
La actualización de la crianza se produce además en un mes en el que otros indicadores vinculados con los gastos esenciales de los hogares también aumentaron por encima de la inflación general.
En agosto, tanto la Canasta Básica Alimentaria (CBA) como la Canasta Básica Total (CBT) subieron 2,6%, frente al 1,7% del IPC. Una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $726.469 para no caer en la indigencia y $1.605.497 para superar la línea de pobreza.
El comportamiento conjunto de estos indicadores muestra que, aunque la inflación general desaceleró durante agosto, los gastos más ligados a las necesidades cotidianas de los hogares continuaron creciendo a un ritmo superior. Para las familias con hijos, esa diferencia se refleja tanto en alimentos y servicios básicos como en el costo integral que implica sostener las tareas de crianza.
Fuente: Agencia de Noticias NA
Contexto: La medición de la canasta de crianza fue implementada por el INDEC en 2022, tras la aprobación de la Ley de Cuidado Integral. Desde entonces, sus actualizaciones mensuales permiten visibilizar el costo económico del cuidado infantil, un aspecto que históricamente no se incluía en los índices tradicionales de pobreza.
Leave a comment