La movilidad eléctrica suma un nuevo integrante. Volkswagen presentó una bicicleta eléctrica que incluye tecnologías típicas de los automóviles: cámara trasera, radar, detección de punto ciego, luces de giro inteligentes y un sistema que muestra en una pantalla lo que ocurre detrás del ciclista mientras circula.
El dato más destacado es su autonomía, que puede llegar hasta 430 kilómetros en condiciones ideales con una batería adicional opcional.
Con este lanzamiento, la automotriz alemana apuesta por un segmento en crecimiento y muestra que el futuro de la movilidad urbana va más allá de los autos eléctricos.
A simple vista parece una bicicleta eléctrica premium, pero su equipamiento la diferencia.
La nueva e-bike lleva la identidad visual de Volkswagen, aunque su fabricación está a cargo de N Plus North America, empresa que produce el modelo bajo licencia oficial de la automotriz alemana.
La gama incluye dos versiones:
Ambas fueron desarrolladas para ofrecer un nivel de seguridad poco común en el mercado de bicicletas eléctricas.
Uno de los sistemas más llamativos es el Smart View.
La bicicleta incorpora un radar orientado hacia la parte trasera que monitorea permanentemente el tránsito.
Cuando detecta que un vehículo se aproxima, activa automáticamente una cámara en el guardabarros trasero y transmite la imagen en tiempo real a la pantalla sobre el manubrio.
Así, el ciclista puede ver qué sucede detrás sin girar completamente la cabeza, mejorando la seguridad en adelantamientos, cambios de carril o cruces urbanos.
La propuesta tecnológica incluye un sistema de iluminación LED con:
Estas funciones buscan que el ciclista anticipe maniobras y sea visto con facilidad, especialmente de noche o en baja visibilidad.
El centro de control es una pantalla digital de 3,5 pulgadas, desde donde el usuario accede a toda la información del recorrido.
Entre las funciones disponibles aparecen:
La asistencia eléctrica ofrece seis modos de funcionamiento, adaptándose al uso urbano o a recorridos más exigentes.
La cifra de 430 kilómetros es uno de los grandes argumentos comerciales del modelo.
Volkswagen aclara que esa distancia solo se alcanza con una segunda batería opcional instalada sobre el portaequipajes.
La batería principal tiene 490 Wh y ofrece hasta 162 kilómetros de autonomía.
Quienes incorporen el extensor de batería de 814 Wh podrán sumar otros 269 kilómetros, alcanzando un máximo teórico cercano a los 431 kilómetros, redondeado como 430 km.
La autonomía real dependerá de factores como:
Por eso, la marca aclara que es un valor máximo bajo condiciones favorables.
Las dos versiones usan un motor central Yamaha PW-X3, reconocido en el segmento de bicicletas eléctricas.
Sus características incluyen:
Como en la mayoría de las e-bikes homologadas para uso urbano, el ciclista puede superar esa velocidad con el pedaleo.
El resto del equipamiento apunta al segmento premium:
La versión Sport pesa 27,5 kilos, mientras que la Crossover alcanza los 28 kilos.
Volkswagen incorporó funciones de seguridad poco habituales en bicicletas.
Entre ellas aparecen:
La bicicleta tiene una alarma de 85 decibeles para desalentar robos.
El sistema es compatible con Apple Find My, facilitando localizar la bicicleta en caso de pérdida o robo.
Como accesorio opcional puede adquirirse un casco conectado por Bluetooth que replica las luces de giro y frenado de la bicicleta.
Además, incorpora un acelerómetro que detecta impactos y envía un mensaje de emergencia a contactos preconfigurados.
Otro accesorio son unos anteojos inteligentes que proyectan información sobre el campo visual del ciclista.
Entre las funciones que muestran aparecen:
Estos elementos se venden por separado.
Aunque comparten la mayor parte de la tecnología, ambas versiones están orientadas a usuarios distintos.
La Sport prioriza un comportamiento ágil para desplazamientos urbanos.
La Crossover, en cambio, incorpora:
Según Bike Magazine, los precios anunciados para el mercado estadounidense son:
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